• Pansophia Project

¿Es eficaz la escuela para aprender a leer el mundo?

Mariano Narodowski

@aceleredu


Uno de los indicadores más honestos que se usan para defender el formato escolar actual es la capacidad de la tecnología escolar para alfabetizar.

En efecto, el surgimiento de la escritura –hace unos 7000 años- permitió refinar los procesos de inclusión-exclusión al saber y determinar a quienes les era dado y a quienes no compartir el conocimiento.


Y si la imprenta (y el mercado que la regula) permitieron que el impreso esté al alcance masivo (es decir, una expansión por el lado de la oferta) la escuela de la modernidad se instauró para formar lectores y así resolver la última frontera en el lado de la demanda.


La eficacia de la escuela en formar lectores tiene dos caras. La cuantitativa ha sido irrefutablemente exitosa: el 86% de los mayores de 15 años están alfabetizados según la UNESCO, 20 puntos porcentuales más que hace 50 años y más de 60 puntos porcentuales más que hace 100 años.


Ahora bien, desde la existencia de los escribas en el antiguo Egipto sabemos que saber leer no es igual a saber leer el mundo, a comprender lo leído en términos cognitivos, meta cognitivos y prácticos. Y la cara cualitativa de la eficacia escolar es muy deficiente respecto de la cuantitativa.


Este gráfico con datos de las pruebas PISA internacionales de 2018 nos muestra las limitaciones enormes de la comprensión lectora a nivel mundial







1) Los países no OCDE duplican a los de la OCDE en la proporción de estudiantes de 15 años con comprensión lectora en el nivel más bajo, rondando la mitad de la población

2) Aproximadamente un cuarto de los estudiantes rinde en el segundo nivel, no importa de qué grupo de países se trate

3) El nivel 4 de lectura alcanza un 17% en los estudiantes de países no OCDE, 10 puntos menos que en los de la OCDE

4) El nivel 5 en los países no OCDE está acotado a minorías estadísticas y es más que duplicado por los países de la OCDE

5) El nivel 6 es exclusivo de la OCDE


La tentación en este tipo de análisis es denunciar las profundas desigualdades entre países ricos y países pobres. Sin embargo, vamos por un camino mucho más interesante:


6) Los países OCDE mantienen poco menos de la mitad de sus estudiantes en los dos niveles más bajos de lectura

7) Los países no OCDE alcanzan un 70/75% de su población con esas muy escasas habilidades lectoras



El punto 6) muestra que los países más desarrollados tampoco son eficaces a la hora de enseñar a todos a leer el mundo: esta es una habilidad reservada a una mitad de la población. En los países no OCDE esto se amplía, claro, y ahí la tentación de la denuncia de desigualdad


Sin embargo, queda claro que hasta ahora la tecnología escolar no se acerca a su promesa de que todos puedan leer y entender lo que leen, ni siquiera en los países desarrollados


¿Esto no querrá decir que hay que abolir la escolarización, tipo Ivan Illich? Solo sé que pone el problema en una perspectiva más `precisa en cuanto a lo que esta tecnología puede y que no puede hacer


Las consecuencias de este análisis podrían ser:


1) Denunciar a la OCDE por hacer pruebas estandarizadas que no captan los niveles de lectura de los chicos de los países menos desarrollados. La OCDE no está interesada en "lectores del mundo"

2) Denunciar a la OCDE por estigmatizar con datos

3) Aceptar que la tecnología escolar es mejorable y, por lo tanto, invertir tiempo y dinero en fortalecer sus supuestos logros y reconvertir sus supuestas dificultades

4) Aceptar que la tecnología escolar funciona un poco mejor solo en los países más desarrollados y por lo tanto posicionarse a favor del desarrollo económico bajo el registro teórico que se escoja

5) Aceptar que la tecnología escolar tiene límites posiblemente infranqueables y posicionarse a favor de acelerar los cambios tecnológicos en la educación

6) Aceptar que la tecnología escolar tiene límites posiblemente infranqueablesque serán superados por otras nuevas, como en el resto de las tecnologías en el capitalismo.

7) Pensás mucho, andá a trabajar


Si hay alguna otra opción, es bienvenida